Por el Comité editorial de IVI Santiago
El embarazo en una mujer con lupus suele generar dudas y temores, pero hoy sabemos que sí es posible lograr un embarazo seguro. Con una buena planificación, un control médico especializado y la enfermedad en remisión, las posibilidades de tener un bebé sano aumentan considerablemente. La medicina reproductiva actual permite acompañar cada etapa del proceso, ofreciendo alternativas personalizadas para cada mujer.
H2: Lupus y cómo afectan a la fertilidad
El lupus no es una enfermedad única, sino un conjunto de trastornos autoinmunes que pueden afectar distintos órganos y sistemas del cuerpo. En el contexto de la fertilidad, el impacto del lupus depende tanto del tipo de lupus diagnosticado como del grado de afectación sistémica. A continuación, revisamos los principales tipos de lupus y cómo pueden influir en la capacidad reproductiva:
H3: Lupus eritematoso sistémico (LES)
Es el tipo más común y también el que tiene mayor impacto potencial sobre la fertilidad. Afecta múltiples órganos, incluyendo riñones, articulaciones, piel, sistema nervioso y, en ocasiones, el sistema reproductivo. Las formas más graves del LES pueden interferir con la ovulación o causar daños ováricos secundarios a la inflamación crónica o al uso de medicamentos inmunosupresores (como la ciclofosfamida).
El LES también puede alterar el equilibrio hormonal y causar trastornos menstruales, lo cual afecta directamente la posibilidad de concebir. Además, existe un mayor riesgo de desarrollar síndrome antifosfolípido (SAF), una condición que puede provocar microtrombosis en la placenta y dificultar el desarrollo del embarazo.
H3: Lupus cutáneo
Este tipo de lupus se limita generalmente a la piel y no suele tener repercusiones directas sobre la fertilidad. Las mujeres con lupus cutáneo aislado y sin afectación sistémica tienen tasas de fertilidad similares a la población general. Sin embargo, es fundamental realizar una evaluación médica completa, ya que algunas formas de lupus cutáneo pueden coexistir o evolucionar hacia lupus sistémico.
H3: Lupus inducido por fármacos
Algunos medicamentos pueden inducir un cuadro clínico similar al lupus, pero reversible. Una vez que se suspende el fármaco desencadenante, los síntomas suelen desaparecer y no se asocian a daño permanente en los órganos. Este tipo de lupus no impacta directamente la fertilidad, ya que no afecta la función ovárica ni hormonal de forma persistente.
H3: Lupus neonatal
Aunque no es una forma de lupus que afecte a la madre, es relevante mencionarlo en este contexto. El lupus neonatal ocurre cuando una madre con lupus, especialmente si tiene anticuerpos anti-Ro o anti-La, transmite estos anticuerpos al feto durante el embarazo. Esto puede provocar problemas cardíacos transitorios o lesiones cutáneas en el recién nacido. No afecta la fertilidad de la madre, pero sí requiere un seguimiento especial durante el embarazo.
H2: Embarazo de mujeres con lupus
El embarazo es posible en mujeres con lupus eritematoso sistémico (LES), aunque se considera de alto riesgo. Gracias a los avances en el manejo médico de esta enfermedad autoinmune, muchas mujeres con lupus han logrado embarazos exitosos, siempre que se cumplan ciertas condiciones médicas clave.
Lo más importante es que el lupus esté en una fase de remisión estable, sin brotes ni actividad inflamatoria significativa, antes de la concepción. El pronóstico obstétrico mejora considerablemente cuando la enfermedad ha estado controlada durante al menos 6 meses.
Además, los controles médicos regulares y la coordinación entre reumatología, ginecología y medicina materno-fetal son fundamentales para reducir los riesgos tanto para la madre como para el feto.
En casos complejos, como lupus con nefritis activa, anticuerpos antifosfolípidos o antecedentes de pérdida gestacional, se requiere una vigilancia aún más estrecha y puede ser necesario valorar tratamientos específicos antes o durante el embarazo.
H3: Planificación del embarazo
La planificación es crucial en mujeres con lupus que desean embarazarse. Se recomienda iniciar el proceso bajo la guía de un equipo multidisciplinario. Este equipo debe incluir al menos:
- Reumatólogo, para controlar la actividad del lupus y ajustar la medicación.
- Ginecólogo-obstetra especialista en embarazos de alto riesgo.
- En algunos casos, un especialista en medicina reproductiva si existen dificultades para concebir.
La planificación implica:
- Evaluación preconcepcional: incluye análisis de función renal, niveles de autoanticuerpos (anti-Ro, anti-La, antifosfolípidos), estado hormonal y ecografía ginecológica.
- Cambio de medicamentos potencialmente tóxicos para el embarazo, como el metotrexato o la ciclofosfamida, por alternativas más seguras.
- Control riguroso de comorbilidades como hipertensión, trombosis previa o enfermedades tiroideas.
- Educación sobre los signos de alerta durante el embarazo, para una intervención temprana en caso de brote de lupus u otras complicaciones.
H3: Tratamiento durante el embarazo
Durante el embarazo, el tratamiento del lupus debe ser cuidadosamente ajustado para evitar complicaciones tanto maternas como fetales. La mayoría de las mujeres necesitan continuar algún tipo de tratamiento para mantener la enfermedad controlada y prevenir brotes.
- Hidroxicloroquina: segura y recomendada, ya que reduce el riesgo de brotes.
- Corticoides (prednisona): pueden usarse en dosis bajas cuando es necesario.
- Aspirina en baja dosis: suele indicarse para prevenir preeclampsia, sobre todo en mujeres con antecedentes o anticuerpos antifosfolípidos.
- Heparina: indicada si hay riesgo de trombosis o diagnóstico de síndrome antifosfolípido.
El metotrexato, ciclofosfamida y micofenolato mofetilo están contraindicados por su toxicidad embrio-fetal.
El seguimiento médico se realiza con controles mensuales o incluso quincenales, especialmente a partir del segundo trimestre. Las ecografías obstétricas frecuentes permiten evaluar el crecimiento fetal, la cantidad de líquido amniótico y el estado de la placenta.
Además, se vigila la presencia de autoanticuerpos que puedan afectar al bebé, como los anti-Ro, asociados al lupus neonatal. Si están presentes, se realiza un monitoreo especial del ritmo cardíaco fetal entre las semanas 16 y 26 para detectar precozmente cualquier alteración.
H2: Riesgos a considerar
Aunque muchas mujeres con lupus logran embarazos exitosos, es importante comprender que esta condición implica ciertos riesgos obstétricos que deben ser monitoreados estrechamente. Estos riesgos varían según el tipo y la actividad de la enfermedad, la presencia de anticuerpos específicos y el historial médico de cada paciente.
H3: Riesgo de aborto
Las mujeres con lupus tienen un mayor riesgo de experimentar pérdidas gestacionales, especialmente en el primer trimestre. Este riesgo se incrementa significativamente si existen factores como:
- Presencia de anticuerpos antifosfolípidos (síndrome antifosfolípido): pueden provocar microtrombosis en la placenta, lo que impide una correcta implantación o nutrición fetal.
- Actividad alta de la enfermedad en el momento de la concepción.
- Antecedentes de lupus nefritis, que aumentan el riesgo de complicaciones sistémicas durante el embarazo.
H3: Parto prematuro
El parto prematuro, definido como aquel que ocurre antes de la semana 37 de gestación, es más frecuente en mujeres con lupus. Las razones incluyen:
- Activación de la enfermedad durante el embarazo.
- Complicaciones como preeclampsia, restricción del crecimiento intrauterino (RCIU) o alteraciones en la placenta.
- Uso de medicamentos necesarios para controlar brotes, como corticoides en dosis altas, que pueden tener efectos sobre el curso del embarazo
H3: Preeclampsia
La preeclampsia es una complicación caracterizada por hipertensión arterial y daño renal durante el embarazo. Es más común en mujeres con lupus, especialmente si:
- Han tenido lupus con afectación renal (lupus nefritis).
- Tienen síndrome antifosfolípido.
- Presentan antecedentes de hipertensión o enfermedades vasculares.
La preeclampsia puede aparecer de forma silenciosa o progresiva, por lo que se requieren controles frecuentes de presión arterial, análisis de orina y ecografías doppler. En muchos casos, se administra aspirina en baja dosis desde el primer trimestre.
H2: ¿Se necesita reproducción asistida?
El lupus no implica necesariamente infertilidad, pero en algunos casos puede hacer más difícil concebir de manera natural. La decisión de recurrir a tratamientos de reproducción asistida depende de múltiples factores.
H3: ¿Cuándo está indicada la reproducción asistida en pacientes con lupus?
Los tratamientos de fertilidad pueden ser recomendados en casos como:
- Alteración de la reserva ovárica: ya sea por la edad, por la propia enfermedad autoinmune o por tratamientos previos con fármacos gonadotóxicos (por ejemplo, ciclofosfamida).
- Disfunción ovulatoria: el lupus activo puede provocar desregulación hormonal o amenorrea temporal.
- Daño en las trompas de Falopio, a veces asociado a infecciones o tratamientos médicos agresivos.
- Síndrome antifosfolípido con fallos de implantación previos o pérdidas gestacionales recurrentes, donde la FIV con control del ambiente endometrial puede mejorar el pronóstico.
- Infertilidad de pareja: cuando hay factores masculinos u otros factores femeninos no directamente relacionados con el lupus.
H3: ¿Qué técnicas se utilizan?
Las técnicas más utilizadas en mujeres con lupus incluyen:
- Inseminación artificial (IA): en casos leves o cuando hay ovulación irregular leve, puede ser una opción si no hay otros factores complejos.
- Fecundación in vitro (FIV): se utiliza en mujeres con baja reserva ovárica, endometriosis asociada, trompas dañadas, edad avanzada o cuando los intentos naturales han fallado tras varios ciclos.
- Ovodonación: recomendada cuando los ovarios no responden a la estimulación hormonal o cuando se ha perdido completamente la función ovárica.
En IVI Chile, cada caso se analiza de forma individual y con equipos médicos multidisciplinarios que evalúan tanto el aspecto reproductivo como el inmunológico, asegurando que el tratamiento sea seguro para la paciente y aumente sus posibilidades de éxito.
Bibliografía
- Fanouriakis, Antonis et al. (2023), “Recomendaciones EULAR para la salud de la mujer y el manejo de la planificación familiar, reproducción asistida, embarazo y menopausia en pacientes con lupus eritematoso sistémico y/o síndrome antifosfolípido” en Annals of the Rheumatic Diseases. Disponible en bmj.com/content/83/1/15.
- Comité editorial de Lupus Foundation of America (2021), “El lupus y el embarazo” en Lupus Foundation of America. Disponible en org/es/resources/la-planificacion-de-un-embarazo.
- Comité editorial de Lupus Foundation of America (2021), “Lupus y embarazo: hoja informativa” en Lupus Foundation of America. Disponible en org/sites/default/files/media/documents/Lupus%20and%20Pregnancy_Spanish_Fact-Sheet.pdf.
- Mesa-Abad, Patricia et al. (2020), “El embarazo en mujeres con lupus eritematoso sistémico: una revisión integrativa” en Revista Española de Enfermería / SciELO España. Disponible en isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2254-28842020000100002.
- Comité editorial de Mayo Clinic (2019), “Lupus y embarazo: lo que debes saber” en Mayo Clinic. Disponible en org/es-es/diseases-conditions/lupus/in-depth/pregnancy/art-20043780.
Los comentarios están cerrados.